Es evidente que la Pandemia por el COVID-19 ha afectado la vida de todas las personas alrededor del mundo, ya sea económicamente, socialmente, físicamente o mentalmente. Pienso que los medios de comunicación se han enfocado en como la Pandemia ha afectado al país económicamente y en como el Covid-19 ha afectado físicamente a las personas, dejando a un lado el tema de como se ha afectado la Salud Mental de las personas dentro de la situación que atraviesa el país. Por esto quiero abrirme un poco con ustedes y expresarles como me he sentido durante esta Pandemia y a su vez, les invito a que ustedes también expresen como se ha visto afectada su Salud Mental durante la Pandemia, me encantaría saber como se han sentido.

“Anxiety” by Seabird NZ is licensed under CC BY-NC-ND 2.0

Uno de los sentimientos que más ha tocado mi puerta durante esta situación ha sido el sentimiento de ansiedad. He luchado con problemas de ansiedad durante muchos años, hay días mejores y hay días peores, pero siempre he tratado de que mi fiel compañera la ansiedad no me controle. No dudo al decir que durante esta pandemia la ansiedad logró consumirme en muchas ocasiones, una de las maneras en las que intentaba canalizar la ansiedad era consumiendo mi energía y distrayendo mi mente con mi diario vivir, es decir, en mi trabajo, mis estudios, mis tareas diarias, con mi familia y las personas que me rodean. Cuando el gobierno de Puerto Rico decidió hacer el cierre de emergencia o como muchos conocemos el “lockdown” la realidad en mi vida y en la de muchas personas cambió. Ya no podíamos salir, distraernos, ocupar nuestro tiempo en nuestras tareas o trabajos diarios, compartir con nuestros seres queridos y las personas que nos rodean… la vida se limito a estar encerrado en cuatro paredes y salir solo cuando necesitaramos hacer compras para cubrir nuestras necesidades básicas. El encierro hizo que concentrara mi vida y mis pensamientos en todo lo negativo de la situación y en la desesperación de no poder vivir mi vida cotidiana como antes lo hacía. Por más que intentaba hacer cosas productivas durante el día a día, la ansiedad me hacía sentir que no podía lograr nada, que mi vida dependía de como transcurriera la situación de la pandemia en el país y que nada podía hacer, me hizo sentir acorralada y con un gran sentimiento de no poder respirar por la desesperación de que todo volviera a la normalidad.

“Sad” by Behzad No is licensed under CC BY-SA 2.0

El encierro también me hizo sentir mucha tristeza e impotencia ya que no podía hacer nada para cambiar la realidad en la que se había convertido mi vida. El sentimiento de estar acorralada, la ansiedad, el desánimo, la impotencia, la situación económica y el no poder tener mi vida de antes, ni compartir con otros seres queridos, fueron factores que me afectaron mucho emocionalmente y sé que a muchos también. Por eso se le debe dar importancia, no solo a los problemas que se presentan en el país sino también a la Salud Mental de las personas.

A pesar de que ha sido una etapa de muchos retos, obstáculos y momentos tristes esta situación me ha ayudado a crecer, a ver la vida de una perspectiva diferente y a valorar más las cosas buenas que tengo en la vida. Ha sido un empuje para mejorar personal y profesionalmente dándome la oportunidad de tener más tiempo para explotar mi creatividad y mi potencial y pensar, crear y ejecutar ideas para crecer como persona y dar pasos para cumplir mis metas profesionales.