Utopía.
En un instante,
en algún momento de mi vida,
y en diferentes partes he sufrido
por las cosas que pasan a nuestro alrededor.
Hace falta la honestidad y
de la hipodrecía deshacernos.
Tal vez en algún momento estuve confundida
porque nada sucedía.
todavía veo soluciones para los problemas
de los que me quejo y no encuentro el fin.
En mi mundo no existe el sufrimiento
no existe la malicia
todo es especial porque
buenas personas lo rodean.
Es una utopía, la que vivo diariamente,
constantemente…
En mi utopía no he sufrido caídas
tampoco desiluciones y muchos menos
el desamor.
Sin embargo en la realidad si existen las desiluciones,
la malicia, el desamor, estas son algunas cosas
que conlleva la vida.
Pero me pregunto en algunas ocaciones
porque mi utopía no puede ser realidad, la vida?
Quisiera que el mundo entero supiera lo que es
una persona pacífica,
una persona honesta y no rodeada por problemas.
No me estoy refiriendo a una persona
“perfecta”
si no de personas que simplemente
saben lo que esta bien y lo que esta mal.
A estas, las he visto muy profundamente,
claramente…
En mi utopía tampoco existe lo que es el orgullo.
pero en nuestra realidad, si.
Estamos rodeados del orgullo que lastima a los que nos rodean,
a la gente que más queremos,
que amamos, que respetamos, admiramos…
El orgullo? En algún momento nos tropesaremos cn el
nos daremos cuenta de todo el daño que llegamos a hacer
pero nos ayudara a levantarnos y tomar el siguiente
paso que es pedir perdón.
En la realidad
llegan momentos en los que derramamos lágrimas
porque llegamos a perder la amistad de un ser humano
único y especial. Ese ser que siempre estuvo
a tu lado apollandote, aconsejándote, ese
ser que sin importar lo que fuera siempre dijo
PRESENTE. Te hizo reír y llorar.
Aveces no sabes el porqué de las personas,
porque algunas son hermosas por dentro.
Otras que no saben lo que significa la palabra perdón,
muchas llegan a ser hipócritas y lo reconocen,
otras llenas de mucho rencor.
Pero no significa que se tienen que tratar de la misma manera…
Al contrario,
Ahora miro las cosas desde otro punto de vista
y del que nadie se esperaba…
Por: Laritza Cordóva